+34 96 145 25 55

Qué es y cómo funciona una centralita IP

Centralita IP, voz sobre IP, VoIP…, son términos que se dejan caer en conversaciones entre personas vinculadas a las telecomunicaciones directa o indirectamente, pero lo cierto es que el usuario, que es quien verdaderamente tendría interés en ellos si supiera de qué hablan, ignora en mayor o menor medida qué es, para qué sirve y cómo funciona una central telefónica o centralita IP.

Y sin embargo, constituye una de las mayores revoluciones en lo que a comunicaciones en términos globales se refiere, porque aporta un poder de optimización, ahorro y simplificación para las empresas que nunca antes se había dado con tanta rotundidad en tan poco espacio de tiempo.

Empecemos por lo más evidente: IP. Se trata de una palabra formada por unas siglas en inglés: Internet Protocol. Entender esto es básico, ya que su aparición en cualquier expresión implica que usa la red, Internet, como vehículo de transmisión.

En el caso de la centralita IP, básicamente estamos hablando de un equipo de telefonía y datos diseñado para poder ofrecer servicios de comunicación -telefonía fija, móvil y fax incluidos- a través de las ondas emitidas por una base de datos, generalmente ubicada en la sede principal, que es la que redirige todas las llamadas y peticiones de servicio solicitadas y autorizadas previamente mediante una serie de directivas programadas a tal efecto.

voip-slide

Esta herramienta es conocida como voz sobre IP, o voz por IP (bajo el nombre ‘VoIP’ para abreviar), ya que los terminales conectados al sistema se identifican por su dirección IP dentro de la web. La ventaja que este hecho supone es que no hay limitación en cuanto a terminales conectados, al menos por criterios de ubicación o físicos, como tampoco en cuanto al tipo de señal a emitir -incluido el vídeo-. La primera diferencia es sin duda los precios de las llamadas a destinos internacionales, cuyos costes se ven reducidos drásticamente.

Por otro lado, tampoco existen limitaciones de tipo técnico, ya que se pueden conectar indistintamente terminales de telefonía fija analógicos como digitales: fax, fotocopiadoras, cámaras de videovigilancia, etc., gracias a los denominados puertos de enlace.

Otro punto interesante de esta tecnología viene dado por su continua actualización, lo que permite que los técnicos del proveedor de una centralita IP como Instalcen, pongan al día el sistema de sus clientes de forma remota, sin tener que operar de forma presencial en las instalaciones de dichos clientes. En pocas palabras, la centralita IP deja su obsolescencia a niveles mínimos, lo que garantiza que el usuario de estos sistemas no va a tener que actualizar su infraestructura -equipos, terminales, etc.- para que sean compatibles con las nuevas actualizaciones de software de su sistema de comunicaciones.

EJEMPLO DE USO DE UNA CENTRALITA IP

Un ejemplo práctico nos permitirá conocer mejor las ventajas: Una empresa tiene su sede principal en la ciudad de Alzira (Valencia), y varias sucursales en Requena, Onda, Burriana, Castellón, Valencia, Torrent, Canals, Xàtiva, Alcoy y Elche, además de una oficina recién abierta en Costa Rica. Con una línea telefónica tradicional en cada una de estas ubicaciones, la factura telefónica se dispara, no solo cuando las llamadas son entre sucursales de provincias diferentes (Alicante, Castellón y Valencia), sino sobre todo cuando hay que llamar a la nueva oficina de Costa Rica o ésta llama a cualquiera de las demás. El gasto es astronómico. Incluso cuando se manda un simple fax.

El gerente de la empresa, buscando una solución que abarate sus costes de comunicación, contrata los servicios de Centralita IP Valencia y de inmediato, la situación cambia. Su centralita IP le permite conectar todas sus oficinas como si estuvieran en un mismo lugar y, en cierto modo, así es, puesto que están identificados en la centralita IP, y conectados a través de Internet, consumiendo así tráfico de datos, no de línea telefónica tradicional. Esto significa que las llamadas entre las oficinas son, con este sistema, a coste cero. Incluso con la situada en Costa Rica.

Pero pongamos que nuestro empresario, desde Alzira, quiere hablar con un proveedor de Costa Rica. Digamos que es un destino ‘externo’ a la red de datos -el proveedor usa telefonía tradicional-. Antes de contratar la Centralita IP, a nuestro empresario esta llamada le costaba 70 céntimos por minuto, más un establecimiento de llamada de 50 céntimos. Pues bien, a través de la telefonía IP, esa misma llamada ahora le cuesta 9 céntimos el minuto -sin establecimiento de llamada-. Una diferencia considerable, ¿verdad?

 

Artículos Relacionados

Comentarios (1)

Escribe un comentario!

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *